El primer y gran error que cometemos los corredores es la impaciencia,
del que se derivan todos los demás. La clave es no tener prisa y
empezar muy despacio, al ritmo más lento posible.
Otros errores de entrenamiento son:
Negar el dolor. Hay que parar con los primeros síntomas. Ir siempre al
límite nos hace rendir menos en la competición.
No descansar sólo puede traer problemas. A mayor intensidad de
esfuerzo en el trabajo, menor debe ser en el entrenamiento. Lo ideal
es intercalar sesiones suaves entre las fuertes, y descansar antes de
la competición.
No estirar provoca lesiones. Los estiramientos son fundamentales.
Comer poco supone un menor rendimiento.
Excesos en la distancia: Puede provocar tendinitis, si no se hacen de
forma gradual y progresiva.Sesiones de gran intensidad en corredores
con poca experiencia y sin una base importante de kilómetros y semanas
de entrenamiento.
Defectos de Calentamiento: Si se estira demasiado fuerte en frío se
pueden producir desgarros musculares. Por prisas o por desidia se
suelen eliminar partes del entrenamiento que sirven para calentar y se
empieza demasiado fuerte a entrenar, lo que hace fácil sufrir
distensiones musculares.
Abusar de los rodajes y series sobre superficies inadecuadas: Correr
en exceso sobre superficies duras, como el asfalto o el cemento, da
lugar a problemas de rodilla o de talón. También puede ocurrir lo
contrario, si corréis en exceso sobre superficies muy blandas, como la
arena, aumentan las lesiones de tobillo debido a la inestabilidad del
terreno.
Falta de descanso y de tiempo: Si no se tienen en cuenta los horarios
de trabajo y la disponibilidad de tiempo de cada uno y no se descansa
lo suficiente, se puede llegar al agotamiento muscular y si no se para
a una lesión segura. Falta de recuperación tras una lesión: No hay que
caer en ese estado de "síndrome de abstinencia del corredor", que
induce a querer recuperarse en seguida. Si no se está totalmente
recuperado es seguro que se volverá a lesionar con el riesgo de
cronificar el problema.
Si piensas que por correr veinte minutos a un ritmo más fuerte
quemarás calorías antes que si corres cuarenta minutos a un ritmo más
suave, estás equivocado.
Si también crees que por correr con mucha ropa sudarás más y perderás
más peso, vuelves a estar equivocado. Esto sólo contribuirá a una
progresiva deshidratación. Sólo perderás agua y te sentirás muy
incómodo. Lo mejor es correr con poca ropa y muy transpirable. El peso
se pierde después de varias semanas consecutivas entrenando.
Si piensas que sufrir es sinónimo de entrenar, una vez más, estás en
un error. Debes diferenciar dolor de molestia, el dolor es siempre
peligroso, pues es el paso inmediatamente anterior a la lesión. Las
malas posturas pueden provocar lesiones, sólo hay que prestar un poco
de atención para evitarlas, ya sea en casa, en el trabajo o por la
calle. De realizar bien estas operaciones, aparentemente sencillas, a
hacerlas mal puede surgir una lesión o molestos dolores. Un par de
ejemplos de posturas correctas serían: Sentarse con la espalda recta,
apoyando los lumbares en el respaldo (mientras se conduce, al sentarse
en la oficina, a la hora de comer, etc.), recoger un objeto del suelo
flexionando las rodillas y manteniendo la espalda lo más recta
posible, nunca se recoge doblando la espalda hacia abajo sin flexionar
las rodillas.